lunes, 16 de noviembre de 2009

A ver que os parece....

Esto es digamos una introducción de una historia que hace tiempo quería hacer aver si os gusta o no...

Siglo XVI, se inició una gran guerra que tuvo lugar en la Tierra entre las criatutas de la luz, los ángeles, y las criaturas de la oscuridad, los demonios. Su lucha era encarnizada y causó muchas víctimas, pero durante esa guerra ocurrió algo inesperado... el príncipe de las tinieblas se enamoró perdidamente de un ángel, sus nombres eran Jacob y Helena. Ocultaron su relación, pues si alguno de los dos bandos se enteraba, los mandarían de nuevo a sus respectivos mundos... Pasó el tiempo y Helena tuvo un hijo, mitad ángel, mitad demonio. Jacob no quería tener ese hijo, pues aunque su amada era una criatura de la luz, sabía que no soportaría a quella cosa que Helena dió a luz.

Jacob intentó apuñalar a su hijo, pero Helena, para impedirlo, se interpuso entre Jacob y Marcus (su hijo), desapareciendo así del mundo humano... Jacob no podía sopotar su pérdida y abandonó el mundo humano y a Marcus, al cual dejó al cargo de los demonios. Como Marcus suponía un peligro para ambas razas, puesto que era un híbrido, llegarón con los ángeles a un acuerdo... encerrarían a Marcus en una prisión mágica de la que nunca pudiera salir....

Después de eso, para intentar evitar la extición de la raza humana, ángeles y demonios volvieron a sus respectivos mundos, dejando en la Tierra a sus criaturas para continuar con una guerra "menos sangrienta", pero por supuesto, no estaba carente de violencia... Los vampiros eran los siervos de la oscuridad y los licántropos eran los de la luz...

Ahora, en el Siglo XX, concretamente en América, vampiros y licántropos combaten en una batalla sin cuartel, la cual va llegando a un punto tan violento como la que antaño libraron sus amos...

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